FUENTE DE LOS LEONES EN 1976Refrescados por un chorro de agua que sólo descansa en las noches, cuatro fieras de bronce han visto pasar ante sus ojos a casi todos los leoneses, desde los días de la música disco hasta el reggaeton.
Han sido también marca de referencia en el mapa del Centro Histórico, punto de ubicación hasta para los que no son de aquí y fondo obligado para muchas fotografías turísticas. Son los leones de la fuente de la Plaza Fundadores, que el 20 de enero de 2007, estan cumpliendo 31 años de haber sido inaugurada.
Sólo superados en fama por su congénere trepado en lo alto del Arco de la Calzada, los leones de la Fundadores forman parte de la identidad de la ciudad y son culpables también de haber hecho leonés a su creador: el arquitecto, pintor y escultor Ricardo Motilla.
La Fuente de los Leones fue una de las tantas intervenciones urbanísticas que ha tenido a lo largo de la historia el espacio ahora ocupado por la Plaza Fundadores.
Huerta y cementerio en el Virreinato, mercado durante el Porfiriato y Jardín de la Industria con una fuente morisca en el siglo 20, la Plaza de los Fundadores recibió tal nombre durante la década de los sesenta, poco antes de inaugurarse la Primera Feria Estatal.
Sin embargo, para la que la Fundadores obtuviera su fisonomía actual, pasaron varios años. Primero se eliminó la fuente morisca y se construyó el estacionamiento subterráneo en 1972, al que se podía entrar desde la plaza, alrededor de la cual todavía pasaban vehículos.
En 1975, se hizo la zona peatonal y se pensó en crear un monumento alusivo al cuarto centenario de la fundación de la ciudad, que se celebraría el 20 de enero del siguiente año. Ese monumento fue la Fuente de los Leones, para la que se convocó a un concurso que ganó Ricardo Motilla, en ese entonces un joven arquitecto recién egresado.
Fuente express
El programa visual de la Fuente de los Leones es sumamente claro y de significado evidente: cuatro leones, que representan los cuatro siglos de historia de la ciudad, apuntando relativamente a los puntos cardinales (aunque la referencia exacta más bien es el Portal Delicias y la Parroquia del Sagrario).
Ricardo Motilla, que en ese entonces sólo había hecho una escultura pública (el busto de Miguel Hidalgo que se ubica en la comunidad de San José de Llanos, Guanajuato), apenas requirió un par de meses para realizar el proyecto, desde el boceto hasta el modelado de las figuras.
Los leones, realizados en bronce, fueron fundidos en San Luis Potosí en el taller de Joaquín Arias. Las figuras proceden de dos moldes distintos y, aunque no se percibe, están compuestas por 35 fragmentos, que fueron unidos con soldadura al emplazarse el monumento.
Además de la Fuente de los Leones, el proyecto de remozamiento de la Fundadores como parte del IV Centenario, incluyó la restauración a algunos de los edificios circundantes, alumbrado especial para la parroquia del Sagrario y cuatro pequeñas fuentes de forma cuadrada que estaban ubicadas en las esquinas de la plaza.
La flamante plaza fue inaugurada a las 19:00 horas del 20 de enero de 1976, en una ceremonia encabezada por el secretario de la Reforma Agraria Félix Barra (representante del presidente Echeverría), el gobernador Luis H. Ducoing, el alcalde José Arturo Lozano y el patronato integrado por Cosme Vera, Luis Manuel Aranda y Pedro Pons.
Largas a la inconclusa
Como suele ocurrir con muchas obras públicas, el tiempo proyectado no fue suficiente para completar la fuente tal y como estaba diseñada originalmente y tras la efervescencia del IV Centenario, la Secretaría de Obras Públicas estatal, encargada de la construcción, simplemente dio el proyecto por terminado.
Pero en realidad, a la fuente le faltaban varios elementos: el diseño incluía que una unión de bronce entre los leones, unas volutas enfrente de ellos, unas placas de cobre en la parte inferior del vertedero y un brocal decorado en el borde del mismo.
Aunque Ricardo Motilla buscó que la fuente fuera terminada no tuvo éxito con el Gobierno del Estado ni con cada uno de los alcaldes leoneses a los que invariablemente acudió desde aquella época. Todos recibieron la propuesta, pero hubo que esperar hasta la administración de Eliseo Martínez a que fuera escuchada.
En 1993, finalmente, un cerco de plástico se alzó alrededor de los leones durante los tres meses de trabajos de una “remodelación” que en realidad era la conclusión de la obra inaugurada en 1976.
Motilla ya no era el “novato” de mediados de los setentas y ahora sí tuvo control sobre la obra y pudo realizar él mismo la fundición de las piezas de bronce faltantes, aunque en esta ocasión tampoco recibió el reconocimiento merecido.
Orgullo silencioso
Sin embargo, para Ricardo Motilla es un orgullo ver que su obra es parte del bagaje visual de los leoneses. Algo que le causa especial satisfacción es que cuando se completó la fuente en 1993, mucha gente pensó que “sólo le habían dado una limpiadita”, como si en el fondo, ellos siempre la hubieran visto como el escultor la diseñó.
“Se me hace simpático que muchachos de 25 años nunca hayan visto otra cosa en la Plaza Fundadores y cuando les dicen que yo hice la fuente, no se la crean”, menciona Motilla.
Si hay gente que se siente orgullosa de que su hijo salió “un tigre pintito”, con mayor razón Ricardo Motilla debe estar gustoso de ser el padre de cuatro leones, con todo y que no han recibido el mantenimiento adecuado.
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